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Ingeniero Luc Charles Dominique Tardan Perrin, dueño de Sombreros Tardan. Foto: Cortesía

El secreto de Sombreros Tardan

Luc Charles Dominique Tardan Perrin pertenece a la cuarta generación de la familia que creó uno de los negocios más añejos en México, Sombreros Tardan, cuyo nombre se convirtió en sinónimo de la prenda misma.

Aunque su formación fue la de ingeniero agrónomo en el Tecnológico de Monterrey en la década de los 80, y principalmente se había dedicado a la producción y exportación de flores, Tardan Perrin tomó las riendas del icónico negocio de sombreros tras la muerte de su padre, a principios del siglo XXI.

Luego de 20 años de dirigir el rumbo de esta compañía familiar, Luc Charles se dedica a mantener la tradición de más de un siglo de existencia y al mismo tiempo a desarrollar estrategias para conquistar a las nuevas generaciones.

“Todo mundo conocía a Tardan y actualmente dicen ‘ah, sí, es el que usaba mi abuelito’, por eso vamos a iniciar una campaña para cambiar un poquito eso”, comentó el empresario.

En entrevista para Big Shot Media, Tardan Perrin nos comparte algunos secretos de su negocio, así como las anécdotas más especiales de esta sombrerería que nació en el corazón del Centro de la Ciudad de México, y que ha vestido las cabezas de personalidades destacadas de la sociedad mexicana y del mundo; desde personajes emblemáticos de la historia como Porfirio Díaz, el aviador Charles Augustus Lindbergh, hasta músicos famosos como Armando Manzanero.

Boutique de sombreros Tardan. Foto: Cortesía

El emprendimiento de Tardan

“Todo empieza en 1847, porque es cuando en el Portal de Mercaderes abren una sombrerería, y en el año 1880 llega un tío bisabuelo nuestro y se pone a trabajar con el dueño del negocio y se lo acaba comprando. Osea, realmente el local que tenemos hoy en día en el Zócalo capitalino es el original, ahí empezó el negocio; pues llevamos 173 años ahora sí que dándole duro”, dijo el empresario.

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El tío bisabuelo que mencionó Luc Charles, fue un joven emprendedor llamado Charles Tardan, quien a los 18 años de edad dejó el pueblo Bosdarros, en los Bajos Pirineos, para viajar a México en busca de fortuna.

Tras instalarse en la Ciudad de México y trabajar como mesero en el café El Cazador, ubicado en la esquina de Plateros y Monte de Piedad, Charles conoció al dueño de la sombrerería, Francisco Dallet, quien posteriormente sería su socio.

Al ver la gran oportunidad de negocio, Tardan compró a Dallet la sombrerería e invitó a sus hermanos Gustave y Victor a radicar en México para hacer crecer el negocio, en una época en que usar sombrero era indispensable para toda la población, sin importar su nivel socioeconómico.

Así, en 1899 la empresa se transformó en lo que ahora conocemos como Sombreros Tardan.

Creo que los tíos hicieron muy, muy bien su trabajo, porque desde el inicio, en 1880 trabajaron duro, trajeron a la familia, compraron el negocio, registraron la marca. Los catálogos los hacían con dibujos a mano y los mandaban a todo el país”, comentó Luc Charles.

Con la intención de crear una fábrica de sombreros, los hermanos Tardan decidieron invitar a su sobrino, también llamado Carlos Tardan, con miras a sustituir las importaciones por productos elaborados en México.

“Entonces le piden a Carlos Tardan, mi abuelo, que se vaya a Inglaterra, Alemania e Italia a aprender, ver y comprar maquinaria; traerse todo para montar la fábrica en México”.

Tras participar en la Primera Guerra Mundial, el joven Carlos Tardan regresó al país para ultimar el montaje y modernización de la fábrica que se ubicó en la Plaza de San Salvador el Verde, hoy día entre 5 de Febrero, Fray Servando y Chimalpopoca.

Las primeras décadas del siglo XX fueron época de bonanza para Sombreros Tardan, que contaba con tiendas en las ciudades más importantes del país y formaban parte del consciente colectivo gracias a un slogan transmitido por la XEW, que aún está en la memoria de muchos:

De Sonora a Yucatán se usan Sombreros Tardan”.

La fama de sus productos trascendieron fronteras, para atraer la atención de extranjeros que visitaban al país.

“Bueno, era importante por ejemplo que cada vez que venía una personalidad a México, normalmente buscaban a la casa Tardan. Una de ellas fue el aviador Augustus Lindbergh en el año de 1927, cuando Tardan le regaló un sombrero de charro. Aquí tenemos el anuncio que salió en el periódico”.

Tardan regaló un sombrero de charro al aviador Augustus Lindbergh. Foto: Cortesía
Tardan regaló un sombrero de charro al aviador Augustus Lindbergh. Foto: Cortesía

Luc Charles comentó que tienen conocimiento de que también se le regaló un sombrero al emperador de Japón, Hirohito.

Pero, ¿cuál ha sido el secreto de esta empresa familiar para mantenerse en el mercado por tanto tiempo?

Las claves del éxito

“Tardan estuvo presente en el momento en que México se abrió al comercio y no sólo eran las clases acomodadas las que podían comprar, sino que también ya había clase media que podía acceder más a todas esas prendas y eso creo que es hasta la fecha lo que ayudó a perdurar”.

Para el empresario, lo más importante para el negocio fue su posicionamiento desde el inicio en este mercado y el cuidado de la calidad.

Tienda de Sombreros Tardan en el Centro Histórico. Foto: Cortesía

“Yo se lo atribuyo a que la empresa siempre se ha dedicado a trabajar producto de calidad (…) siempre cuidamos muchísimo la materia prima, cuidamos el proceso y el terminado; que estén hechos con la calidad que ofrecemos a nuestra clientela”, explicó Tardan Perrin.

“Ofrecer y prometer lo que realmente es, eso es lo más importante, yo creo que por eso también la marca sigue creciendo”.

Los desafíos de Tardan

Los constantes cambios en la moda y las preferencias de la gente, han representado un desafío constante para esta sombrerería.

“Cuando llegaron los años 60 vino el cambio de moda y todo el movimiento hippie, que eran las melenas, se dejó de usar el sombrero bastante, nunca terminó de usarse, pero sí bajó considerablemente”, relató el ingeniero Tardan.

Luc Charles recuerda que durante esa época, su padre decidió cerrar las tiendas a nivel nacional y transformar la comercialización para llevar sus productos a las tiendas departamentales, como Liverpool y Palacio de Hierro.

Sin embargo, la transformación necesitó ser más profunda, una vez que Luc Charles Dominique Tardan Perrin se hizo cargo del negocio familiar.

“Después de que fallece mi padre, llego yo a la empresa, me pongo a investigar todo esto y veo que evidentemente la tendencia de comercializar a través de departamentales es muy buena y entonces empezamos a hacer rediseño de líneas, empezamos a modernizar absolutamente toda la empresa para hacerla resurgir”.

El empresario explicó que parte de esta transformación consistió en arreglar su tienda del Centro de la Ciudad de México y la apertura de otro establecimiento en León Guanajuato, “una tienda icono, con un poquito más de lujo”.

Áreas de oportunidad en el XXI

Además de ofrecer la más alta calidad en sus productos, el e-commerce, el aprovechamiento de las redes sociales y la implementación de tecnología de punta, forman parte de la nueva estrategia que Luc Charles ha implementado en este negocio.

“Realmente el enfoque y la visión que tenemos en la empresa es que los mercados cambian, ya sabemos qué va a pasar, porque las grandes tiendas están cerrando (…) Hay un cambio, una revolución en el comercio a nivel mundial, nosotros lo que queremos es realmente trabajar mucho, muy duro con el e-commerce, pero solamente para vender a nivel nacional”.

Sombreros Tardan. Foto: Cortesía

En sus planes a futuro, Sombreros Tardan pone la mira en el mercado nacional y en conquistar al mercado estadounidense con ayuda del comercio electrónico, pero siempre cuidando los principios que han permitido mantener a esta marca por más de un siglo.

“La calidad tiene que seguir, la capacidad de producción tiene que seguir, tenemos que estar enterados de qué hay de nuevo en el mercado, cuáles son las nuevas tecnologías que tienen en telas; por ejemplo, ahorita Tardan está sacando sus líneas ya con protector UV, pero verdadero protector UV. Son microfibras de poliéster que sí reflejan los rayos ultravioleta”, explicó.

¿Cómo mantener un negocio familiar?

Al cuestionarle sobre qué consejo podría ofrecer a las nuevas generaciones para mantener un negocio familiar en el mercado, Tardan Perrin destacó la importancia de hacerse de la tecnología de vanguardia para poder operar y facilitar el trabajo, además de rodearse de gente exitosa y disciplinada.

“Luego, fijarse claramente las metas, dónde nos vemos dentro de corto, mediano y largo plazo. ¿Dónde vemos la empresa, hacia dónde la vamos a llevar?”

Para Luc Charles es importante no tener miedo a arriesgarse. “Si uno está convencido y sabe lo que hace, pues normalmente el miedo no debe intervenir”.

El profesionalismo y la honestidad en el desempeño laboral, fueron otros de los elementos que el empresario mexicano considera esenciales para lograr el éxito en los negocios; aunado a contar con un equipo con quien compartir una visión a largo plazo.

El ingeniero destacó que tomar en cuenta el legado que se va a dejar es otra clave importante, así como conocer la historia y el origen del negocio.

Por: Lizbeth García

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